domingo, 9 de marzo de 2008

Presagio

(Siempre quise que vinieras)
*
Adosado a mi cuerpo
*
piedra enclave
*
de los templos ajenos y míos.
*
*
Yo te inventé,
*
sé que no lo recuerdas.
*
*
Hurgué en la sangre, parí tu hombría.
*
Gesté tu piel con paciencia indeleble.
*
*
Te desarmé y armé sobre lienzos.
*
Esculpí sobre mis pechos tus manos.
*
*
Brotaste de todos los libros
*
Te hice en la hoja,
*
signifiqué lo no significado.
*
*
Te separé en sílabas
*
Te amé,
*
pero esto es lo menos importante.

3 comentarios:

Alicia dijo...

Debería dejarte un mensaje en cada poema, me han gustado mucho y tienes tu propia voz, se escucha y se siente no hace falta pensar en poesía para que tus versos inunden las guaridas. Elegí este poema para escribirte porque es el primero y a su vez el último, o sea, todo cierra, todo parte y regresa a él, convoca a pensar en lo subliminal "pero eso es lo menos importante" un final que sugiere que hay revolución de ideas, de sentimientos.Te abrazo.
Gracias por compartir.

Juan dijo...

Me gustó este poema, tanto cuando lo leeiste ayer en la casa de los escritores como ahora al leerlo por internet.

Darío dijo...

cada ser que toca tu rostro con su mirar esta naciendo de ti, cada ser que se ve contemplado por tus ojos, hermosos ellos, estan naciendo de ti, tu mano es la cubierta de cada amigo, siempre busca tu destino, aunque no sea el amor, puesto que eso, no es lo mas importante, al menos para ellos...

Quie busca lo que non pierde,
lo que tien´deve perder.



Arcipestre de Hita.

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