sábado, 13 de noviembre de 2010

sólo caían
como si fueran a parar al silencio
los pétalos de los días posteriores
llevándose el sonido de nosotros

sobre el pecho / nada más que el perfume amarillo
sobre el pecho / nada más que una palabra
más terrorífica que la propia muerte

llenando ese vacío de las cosas


1 comentario:

El poeta invisible dijo...

Excelente, mi hermanita. No sé de donde salen tan hermosos versos, sabés que te envidio y te admiro. Un beso grande.

Quie busca lo que non pierde,
lo que tien´deve perder.



Arcipestre de Hita.

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